Fijaos de qué nos enteramos hoy gracias a una amiga de la parroquia que nos viene a ayudar con las matemáticas. “Niños, que Félix fue homeschooler como vosotros”. Y aquí nos trae el artículo de la Wikipedia que empieza así:

Primeros años

Félix Rodríguez de la Fuente nació en el número 18 de la calle Mayor de Poza de la Sal, en la provincia de Burgos, el 14 de marzo de 1928, hijo de Samuel Rodríguez y Marcelina de la Fuente Ibáñez; tuvo una hermana menor, Mercedes. Su padre era notario de profesión, gran aficionado a la lectura y amante del castellano, por lo que en la casa se respiraba un ambiente intelectual. Debido a la Guerra Civil (1936-1939) y a que su padre no era partidario de una escolarización demasiado temprana, se ocupó él mismo de educar a sus hijos en casa, por lo que las incursiones de Félix en la naturaleza fueron continuas durante toda su niñez, en el seno de una naturaleza virgen apenas hollada por el hombre. Él mismo describiría su lugar de nacimiento como una “comunidad humana” en “convivencia armónica con los paisajes” que configuraron su “universo zoomórfico”. En este ambiente maduró sus experiencias infantiles, que repercutirían en su sensibilidad y pensamiento para crear en el futuro sus hipótesis y propuestas tanto biológicas y antropológicas como de corte filosófico que se reflejarían en su obra divulgativa. Su afición por la naturaleza le lleva a convertirse poco a poco en un gran conocedor de la zoología y en una de sus excursiones campestres, al observar como un halcón captura un pato, comienza su afición por la cetrería. Comenzó su educación reglada en 1938 en los Sagrados Corazonistas de Vitoria como internado, época que vivió con añoranza por la libertad perdida.

Pues amigas, uno más en la lista de famosos -esta vez bien entrañable, español y contemporáneo- para que no nos sintamos tanto “esa gente rara que educa en casa”.